esqueleto
En Baudelaire la maquinaria se convierte en cifra de las fuerzas destructivas. El esqueleto humano no es la menor de tales maquinarias.
La fantasía sádica tiende a construcciones maquinales. Quizá en este sentido Baudelaire, cuando se pone a hablar de la «elegancia [...] de la humana armadura», ve en el esqueleto una especie de máquina.